15 oct 2010

Sobre "la Y-griega", por FRANCISCO VIÑUELA

La "clave Y-griega" es el último libro de esta casa editorial cuyo autor es el escritor chileno residente en Canadá, Francisco Viñuela.

Sobre la Y-griega...

Este signo/símbolo, aparentemente simple y sin más sentido que el de ser una letra más, tiene, sin embargo, una carga realmente compleja, que se ha ido aglutinando en su forma y significado a través del tiempo, las tradici
ones, las diferentes culturas, y las diferentes líneas de pensamiento que la han utilizado a lo largo de la historia. Las Logias Capitulares de Perfección, asimismo, también las han recogido para nuestro conocimiento y reflexión.
Si contemplamos simultáneamente de la "Y" su aspecto fonético, su aspecto formal, y sus también aspectos esotérico y hermético, ha de servir para darnos cuenta de la complejidad y multiplicidad de mensajes que tal símbolo/signo ha querido representar y comunicar, al pensamiento y al conocimiento del filosofismo a través del tiempo.

Tomaremos como primera apreciación, que la "y" griega (Y), se corresponde con la DÉCIMA letra del alfabeto judío, es decir, con la IOD, siglas que ya, de principio, son familiares en las SS. Logias Capitulares en su 4º grado.

Ese concreto lugar décimo, tampoco ha venido a resultar tan casual. Considerando los conocimientos e interpretaciones de la numerología, el DIEZ nos induce al concepto de UNIDAD del TODO, es decir, al G\ A\ D\ U\

10 = 1 + 0 = 1

Tal concepto viene a señalarse como un nuevo comienzo. La regeneración. Un principio alquímico al respecto, manifiesta que el uno es el todo, que todo está en él, y que todo es para él. Con el uno también se quiere representar a la serpiente que, siendo el UNO, tiene dos simbólicas identidades: el bien y el mal.

Al hilo de lo anterior, los antiguos filósofos comparaban el mercurio con la serpiente. Aducían que su cola serpentea de un lado a otro para equilibra
r el peso y el movimiento. Tal similitud se hacía para conectar al elemento mercurio con lo femenino y al azufre con lo masculino, y tales identidades esotéricas, a su vez, se les hacía incidir con la serpiente y la dualidad que ella misma representa, (dos penes en los machos y dos vaginas en las hembras).

El DIEZ es contemplado por algunos autores influidos por la Cábala, como la era de Capricornio con sus 2.160 años de duración, que quieren hacer corresponder con el tiempo dado para el primer día de la creación; hacen tal cosa a pesar de la simpleza con la que dicha cuestión se expresa en el Génesis, cuando se narra la separación de la luz de las tinieblas.

La letra Y (IOD) r
epresenta, numeralmente, como décima que es en el alfabeto hebreo, en los gráficos de Adam Cadmon, al último Séfira, llamado Matkut (el Reino). Al mismo tiempo, a esa Y se la hace representar la era astrológica de Capricornio, que se corresponde, en una teórica precesión equinoccial, con el período de tiempo comprendido entre los años -21.810 y -19.650, intervalo en el que algunos paleontólogos determinan la aparición del Homo Sapiens.

La Y (IOD) es también la letra de YAVHE, el origen de todas las cosas, por tanto, se le hace señalar una correspondencia celestial. De la misma forma se ha querido representar con ella a la unión de los contrarios, y, al mismo tiempo, a la dualidad. En otro orden de materias, como lo es la música, se ha hecho corresponder, asimismo, con la primera nota de la escala diafónica: el DO (IOD) o "Y".

El críptico Kibalión manifiesta, en su Cuarto Gran Principio Hermético, el Principio de la Polaridad: "Todo es dual; todo tiene polos; todo su par de opuestos; los semejantes y de
semejantes son los mismos; los opuestos son idénticos en naturaleza, difiriendo sólo en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son semiverdades, todas las paradojas pueden reconciliarse".

Otras dualidades que se han buscado en la representación gráfica de los brazos de la "Y", es por ejemplo la que fusiona al Mesías Rey y el Mesías Sacerdote, como Señor y como Cristo, lo cual se hace como referencia al propio Jesús y a su primo Juan el Bautista. Cuando acaece la muerte de Juan se hizo incidencia de las atribuciones que le correspondían, al que quedaba vivo de ambos y, con ello, a Jesús. En otras ocasiones, la dualidad se hace como referencia a los Gemelos: Jesús y a su hermano Judas "Tomás" (el "gemelo").

A primera vista puede parecer una multiplicidad de interpretaciones aleatorias, e incluso inconexas, pero no se puede olvidar que estamos hablando y refiriéndonos, en todo momento, a la letra cabalística por excelencia, y sobre la que han girado las mayores consideraciones, tanto en la alquimia, en el hermetismo, como en la filosofía esotérica.

La Y (IOD) representa den
tro de la alquimia, la mística y el hermetismo, la esquematización del árbol filosófico, y también la que debe ser la primera letra del nombre que debió tener Jesús entre el pueblo judío, ya que tal nombre se sabe que es de terminología griega y no judía. La traducción correcta para un judío sería Yesua(Josué), pero nunca Jesús, y menos para quien se siente y quiere demostrar no ya sólo sus raíces judías sino su descendencia Davídica, y cuyo reino de Israel reclama como Mesías (El Ungido).

El ocultismo también se aviene a contemplar esta forma de Y, y toma referencia en un convento templario, y en concreto de la cruz de Puente la Reina, cuyo Cristo se representa crucificado en una forma de horquilla de árbol, es decir, con forma IOD, (Y). Con tal situación parece quererse igualar al Cristo con Atis y con Krishna. Al primero, dios sacrificado de los misterios frígios, porque tuvo una muerte igual, y al segundo porque lleva una vida paralela a la que se narra que vivió Cristo, cuestión que también es extensible a Dionisios y a otros.

Curiosamente, y a modo de anécdota, Atis es también un término aborigen guanche, de los pocos que se conservan, que sirven para expresar el concepto de libertad. Los aborígenes gran canarios, cuando ya se vieron acorralados por los soldados españoles, sabiéndose ya carne de esclavitud, desde una de las más altas cimas de Gran Canaria, (roque de Bentaiga), prefirieron perder la vida arrojándose al vacío al grito de ¡Atis Tirma! Así quedaban en esa tierra canaria para siempre unidas muerte y libertad.

La Y (IOD), en su concepción, viene a ser la representación, de la conexión entre lo terrenal y lo celestial,(ya en una tardía representación del siglo XII), y con ello de una forma más vinculada a conceptos crípticos, hermetismo en el que la orden del Temple se prodigó en abundancia, para salvaguardar conocimientos de todo tipo, e incluso, la propia vida, como los acontecimientos habidos y registrados se han encargado de demostrar sobradamente.

Por otro lado, vamos a acercar dos series de siglas que, en principio, parecen absolutamente distantes y sin conexión alguna, y que resultan, a poco que las observemos, unidas por el hermético concepto del fuego entendido como regenerador de vida. Tal entendimiento primario es una consecuencia de una extrapolación de los fehacientes resultados del fuego, conocidas por todas las culturas, dentro del sector agrícola.

Por un lado tenemos la serie de siglas:
I gne O mnia D omina IOD , ( Y ), (CRUZ), (ARBOL), (FUEGO), (REGENERACIÓN), (VIDA).

--(El fuego lo domina todo)--

Por otro las que provienen de un dato histórico:
Igne Natura Renovatur Integra (Toda la naturaleza se renueva por el fuego) INRI, (VIDA),(NACIMIENTO), (MUERTE), (REGENERACIÓN), términos todos que le han sido aplicado a través de los tiempos a Osiris, Hiram Abi, Jesús (Y esua), o Atis, entre otros.

Se interpretan, como es apreciable, ambos conjuntos de siglas en término de energía, y con ello, en consideración del conocido principio de la física de que nada se crea ni se destruye, sino que tan solo se transforma.

A lo largo del tiempo, a las siglas INRI, se le van dando variadas connotaciones y lecturas, pero no podemos olvidar que la letra IOD (Y) y las siglas INRI (YNRI), se encuentras vinculadas, por el concepto de regeneración y de fuego.


En la alquimia se leen:

INRI=Igne Nitrium Rotis Invenitur, alusión al hecho transformador del fuego.

La masonería utilizaba las siglas para manifestar: INRI = Iustus Necare Reges Impios (El justo debe matar a los reyes impíos).

En los ritos isíacos, evidentemente, en una versión posterior a la muerte de Jesús, es utilizada para asociar a la Gran Madre con la Naturaleza:

INRI=Isis naturae regina ineffabilis (Isis, Inefable Reina de la Naturaleza).

En los ritos Dionisíacos, ya en el siglo I se utilizaron las siglas para manifestar:

INRI=Ingenio Numen Resplendor Lacchis queriendo expresar que el verdadero dios es Lacctus. Dios al que hay que asociar indefectiblemente a Dionisio, dios de la luz, y como tal asociable a Iblis, Samael, Lucifer, o Baphomet, entre otros.
En el texto bíblico, y más concretamente en los Evangelios, o Nuevo testamento católico, figuran tales siglas INRI, aunque a estas, la Iglesia Católica, le ha pretendido dar, desde sus comienzos pablistas, una explicación de que tales siglas y su lectura en tono burlón, no tienen más sentido que expresar que con tal actitud, dice, toma la decisión Poncio Pilato de menospreciar las reivindicaciones de Jesús y al reino de Israel, aunque ahora ya son muchos los estudiosos bíblicos, que quitan todo aire de burla a tales siglas, y cada vez ven más claro que era precisamente al Rey Ungido de los Judíos a quien se crucificaba:

INRI=Iesus Nazarenus Rex Iudeorum, (Jesús Nazareno Rey de los Judíos), aunque si hacemos una lectura sin latinizar el nombre griego de Jesús, sería más razonable que fuera: Yesua el Nazareo Rey de los Judíos.

No obstante, como hemos visto, sus siglas han sido utilizadas para contentar a unos y a otros, según sus intereses y circunstancias.

En una tabla de la Cábala (Golden Dawn), el término se desglosa aún más, según, evidentemente una intencionalidad de fusión:

I = IOD = VIRGO = ISIS (representa el estado original de la naturaleza).

N = NUN = ESCORPIO = APOPHIS (representa la muerte y la transformación).

R = RESH = SOL = OSIRIS (representa la energía y la resurrección).

I = IOD = VIRGO = ISIS

En atención a lo manifestado anteriormente, no tiene ningún sentido la repetición del significado de siglas "I", como no sea para interpretar que existe un nuevo ciclo de comienzo, pero, si fuera así, lo haría sin base argumental, ya que en las vinculaciones a la "R" ya se contempla tal comienzo con la resurrección.

Pudiera parecer ser más razonable, establecer, visto lo anterior, que, con la primera " I " del conjunto de las siglas INRI, se procediera a la sustitución de la terna simbólica dada para dicha letra, por una única designación y con un sólo sentido, utilizando la letra Y (IOD). Con lo cual, todo el fondo esotérico del UNO, del Ser Supremo, de la Energía primigenia, del fuego y de todo lo que, en cuanto a interpretaciones, se ha expuesto bajo este signo/símbolo en este balaustre, tendría una secuencia más coherente y más clara.

Los variados conceptos implícitos en las diferentes identidades dadas son, en sí mismos, anteriores al resto de las tríadas que se representan en la tabla de equivalencias dada, donde se sucede que personajes y constelaciones son tan sólo evidentes manifestaciones emanadas de aquella que hemos manifestado como Energía Primigenia, que no era otra que el G\ A\ D\ U\

No se podría concebir que lo creado fuera antes que su creador. Aunque, por otro lado, en dicha relación, se está manifestando de alguna manera este razonamiento, al establecer la igualdad:

I = IOD y, por tanto, I = Y

Al margen de las referencias que se hacen a Virgo e Isis en la tríada referida. Constelación y diosa que las apreciaríamos implícitas de una forma más razonable en la segunda "I" de INR-I, si no se mencionara la IOD al mismo tiempo, puesto que aquí repetir el Creador ya no tendría carta de naturaleza.

Las siglas INRI son, también, las señaladas por el Supremo Consejo del Grado 33 y Último del R\ E\ A\ A\ en los misterios del grado de los Soberanos Príncipes Rosacruces. Enseñanza nacida en la masonería ocultista del siglo XVIII.

4 comentarios:

  1. francisco, te puedo contar,que, mi ciudad,fundada en 1882,La Plata, a imagen y semejanza,de otra,ubicada en Italia,pero y he aca lo interesante, Dardo Rocha, era Masón, y en cada gargola, en cada estatua-hay cada seis cuadras,una avendida y una plaza- son personajes de la masonería,cuyo signo astral sería escorpio,y según la cabala,sería el numero 1,hace póco, han encontrado tuneles,que vaya a saber usted,de cuando datan,si de antes o despues de la fundación,que se inter-comunican,unos con otros,que van desde lo que fue una carcel,clandestina,en la dictadura,hasta el convento,que queda detrás,de donde estoy escribiendo...es muy interesante,saber, esta historia y excelente post!
    un abrazo,grande
    lidia-la escriba

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  2. eres un gran escritor!eso lo se,se comprueba leyendote...te agradezco que en algún momento,me hayas escrito...no puedo responder, por que se ha perdido tu email,si,una vez mas...que pena me da!
    te dejo un abrazo enorme,Gracias!
    lidia-la escriba

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  3. has pasado por mi blog?
    pregunto,porque, como no saltan nunca mis nuevos post...ya el reclamo, casi perenne,es que pasa con tu blog?que no veo,los nuevos post?
    y demás...
    un abrazo enorme,me gusta mucho,tus forma de ser..
    lidia-la escriba

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  4. paso a saludarlo,pues me merece respeto y admiración!
    por siempre,amiga
    lidia-la escriba

    ya se que no pasea por blogs, pero el mío está actualizado no se bien por que!

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